El cultivo extensivo en esteros – estanques lagunares de las zonas intermareales – es una actividad tradicional en las salinas de la Bahía de Cádiz (S.O. España). Este sistema de cultivo se inició como actividad subsidiaria de la explotación de sal, pero en la segunda mitad del siglo XX ganó en importancia con el abandono progresivo del trabajo de las salinas. La continuada sedimentación y desecación de estas áreas de marismas y salinas, así como la baja rentabilidad del sistema productivo son aspectos que están amenazando la actividad acuícola y consecuentemente la preservación de este entorno tan característico.
Estas explotaciones acuícolas captan el alevinaje natural mediante una adecuada manipulación de las entradas de agua con las mareas. Las especies que se crían son principalmente la lubina, la dorada, el lenguado, la anguila y varios mugílidos. La productividad en estos sistemas tradicionales en extensivo varía entre 150 y 500 Kg/ha/año dependiendo de la zona y del año. Los principales problemas que pueden reducir la producción son los pájaros ictiófagos y el furtivismo. La sostenibilidad económica de este sistema de cultivo extensivo depende en gran medida de una adecuada gestión integral de todos los recursos, incluyendo la recuperación de las áreas abandonadas o desecadas y la transformación para los cultivos extensivos de los antiguos cristalizadores, así como en la adecuada diferenciación del producto.
El objetivo principal es realizar una evaluación de las posibilidades de las zonas de cultivo de peces en extensivo, comparando la producción en estanques que llevan muchos años funcionando con los estantes recién recuperados, así como valorar en valor añadido que supone la recolección permanente de crustáceos y anguilas.