Para mejorar la calidad de los juveniles de peces que se engordan en los sistemas extensivos y semi-intensivos, el uso de juveniles de alta calidad y rendimiento es de gran importancia. A diferencia de los peces de cultivos intensivos, la capacidad para huir de los predadores (ej: aves) que se alimentan de presas naturales, y de soportar las fluctuaciones de la calidad del agua son esenciales en los sistemas extensivos y semi-intensivos. De hecho. Una de las limitaciones de estos sistemas de engorde ha sido el suministro de alevines cultivados de calidad.
Tradicionalmente, el alevinaje natural ha sido la fuente de animales de calidad en los sistemas extensivos. Aunque la captura de alevines silvestres es ilegal en muchos países, la mejora de la calidad de los alevines cultivados podría reducir la presión de las capturas de alevines silvestres para estos sistemas. Se han obtenido algunos avances en esta dirección mediante técnicas semi-intensivos. Los alevines producidos en sistemas de mesocosmos (incluyendo los sistemas en volúmenes elevados) están muy cercanos a los fenotipos salvajes cuando se comparan con los juveniles producidos con técnicas intensivas.
Los alevines producidos en los sistemas de mesocosmos no sólo pueden mostrar diferencias morfológicas con los producidos en intensivo, sino que además pueden mostrar un elevado potencial de crecimiento y un incremento de la viabilidad. Por otra parte, Los juveniles transferidos a los sistemas extensivos pueden encontrar condiciones adversas en términos de presión de predación y amplia variabilidad de condiciones ambientales, cuando se compara con el crecimiento en las condiciones controladas de los sistemas intensivos.